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Santa Cruz, Bolivia | 03 Jul 2020

La nueva cepa del coronavirus es más infecciosa, pero produce una enfermedad menos grave, según estudio

La nueva cepa del coronavirus es más infecciosa, pero produce una enfermedad menos grave, según estudio

Un estudio, publicado en la revista Cell, acaba de demostrar que una variación en el genoma del coronavirus SARS-CoV-2 ha mejorado su capacidad de infectar las células humanas y se ha convertido en la cepa dominante que circula actualmente por todo el mundo. La buena noticia es que, según los científicos no parece que la nueva cepa cause una enfermedad más grave.

La variante D614G del SARS-CoV-2 se ha convertido en la cepa dominante poco después de su aparición. La nueva versión parece multiplicarse más rápido en el tracto respiratorio superior (nariz, senos paranasales y garganta), lo que explicaría por qué se transmite más fácilmente.

Para sacar esas conclusiones, investigadores del Laboratorio Nacional de Los Alamos en Nuevo México y la Universidad de Duke en Carolina del Norte (EE.UU.) trabajaron junto con el grupo de investigación de Genomics UK de la Universidad de Sheffield (Reino Unido) para analizar muestras de genoma publicadas en GISAID, una base de datos internacional de secuencias genómicas.

Thushan de Silva, profesor clínico principal en enfermedades infecciosas de la Universidad de Sheffield, indica que con el uso de los datos sobre las secuencias genómicas se logró revelar que "esta mutación se había vuelto dominante en las cepas circulantes" y también que "la nueva variante de mutación del genoma D614G es más infecciosa en condiciones de laboratorio".

"Los datos proporcionados por nuestro equipo en Sheffield sugirieron que la nueva cepa estaba asociada con mayores cargas virales en el tracto respiratorio superior de pacientes con covid-19, lo que significa que la capacidad del virus para infectar a las personas podría aumentar. Afortunadamente en esta etapa, no parece que los virus con D614G causen una enfermedad más grave", dijo.

 Lawrence Young de la Universidad de Warwick (Reino Unido), que no participó en el estudio.

"El trabajo actual sugiere que, si bien la variante D614G puede ser más infecciosa, no es más patógena. La esperanza es que, a medida que se propaga la infección por el SARS-CoV-2, el virus podría volverse menos patógeno", señaló.

Con información de ABC y RT