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17 Jul 2020

¿En qué se basó el Senado para aprobar la ley del uso del dióxido de cloro?



El Senado aprobó hace unos días un proyecto de ley que autoriza de forma excepcional la elaboración, comercialización y uso del dióxido de cloro para pacientes con Covid-19, una norma que tiene fundamentos poco claros y ha sido objeto de varias críticas.

El diputado del MAS, Remberto Calani, que fue el que presentó el proyecto de ley que ya pasó a la Comisión de Salud de la Cámara Baja reconoce que no se usó evidencia científica para respaldar la norma en debate.

El senador de Unidad Demócrata, Edwin Rodríguez, afirma que los testimonios de los pacientes que dicen haber usado la sustancia son la base de respaldo para este proyecto de ley, pero no hay un fundamento médico o profesional.

La directora del Centro de Información y Documentación del Medicamento, Teresa Rescala, dependiente de la Facultad de Bioquímica de la UMSA ha lamentado la posición que ha adoptado la Asamblea Legislativa al buscar la aprobación de un proyecto de ley ignorando por completo la evidencia científica necesaria para la autorización de un tratamiento médico en medio de la pandemia.

En La Paz, la UMSA ha presentado ya un primer informe para realizar un estudio de riesgo controlado para el uso del dióxido de cloro, este estudio podría comenzar la próxima semana.

La Agencia Estatal del Medicamento y Tecnologías de salud (Agemed) lanzó una invitación para que las organizaciones que estén interesadas en realizar estudios clínicos para el dióxido de cloro hace ya más de 10 días y hasta la fecha no ha habido ninguna solicitud.

El Sedes de La Paz informó que el Comité Científico está realizando estudios al dióxido de cloro, sin embargo recuerda que estos procedimientos no se logran de la noche a la mañana piden a la ciudadanía no caer en el pánico y la desesperación de consumir sustancias que luego le pueden resultar perjudiciales a su salud.

El Ministerio de Salud ha publicado comunicados ratificando que esta sustancia no tiene sustento científico que avale su uso como medicamento y ha advertido de sus potenciales riesgos. La Asamblea continuará el debate de esta nueva norma con respaldo de testimonios e informes de regiones donde se afirma que se utilizó la sustancia en pacientes con Covid-19.

Hasta mientras, pese a las recomendaciones de expertos y falta de estudios científicos, varias universidades en Bolivia ya fabrican el compuesto para entregarlo a los gobiernos regionales aparentemente sin tener un estudio previo de su eficacia.